31 de marzo de 2019

5°CB2 5°DC2 Definición de epopeya.

4°4- 4°5. TEXTO DE PORTADA. "Mr Holmes".



TEXTO DE PORTADA CURSO LITERATURA AÑO 2019.
4°4    4°5

ESTUDIO EN ESCARLATA
Arthur Conan Doyle.

                                                                               Primera parte
(Reimpresión de las memorias  de John H. Watson, doctor en medicina y oficial retirado del Cuerpo de Sanidad)

1. Mr. Sherlock Holmes
En el año 1878 obtuve el título de doctor en, medicina por la Universidad de Londres, asistiendo después en Netley a los cursos que son de rigor antes de ingresar como médico en el ejército. Concluidos allí mis estudios, fui puntualmente destinado el 5.0 de Fusileros de Northumberland en calidad de médica ayudante. El regimiento se hallaba por entonces estacionado en la India, y antes de que pudiera unirme a él, estalló la segunda guerra de Afganistán. Al desembarcar en Bombayme llegó la noticia de que las tropas a las que estaba agregado habían traspuesto la línea montañosa, muy dentro ya de territorio enemigo.
Seguí, sin embargo, camino con muchos otros oficiales en parecida situación a la mía, hasta Candahar, donde sano y salvo, y en compañía por fin del regimiento, me incorporé sin más dilación a mi nuevo servicio.
La campaña trajo a muchos honores, pero a mí sólo desgracias y calamidades. Fui separado de mi brigada e incorporado a las tropas de Berkshire, con las que estuve de servicio durante el desastre de Maiwand. En la susodicha batalla una bala de Jezail me hirió el hombro, haciéndose añicos el hueso y sufriendo algún daño la arteria subclavia.
Hubiera caído en manos de los despiadados ghazis a no ser por el valor y lealtad de Murray, mi asistente, quien, tras ponerme de través sobre una caballería, logró alcanzar felizmente las líneas británicas.
Agotado por el dolor, y en un estado de gran debilidad a causa de las muchas fatigas sufridas, fui trasladado, junto a un nutrido convoy de maltrechos compañeros de infortunio, al hospital de la base de Peshawar. Allí me rehice, y estaba ya lo bastante sano para dar alguna que otra vuelta por las salas, y orearme de tiempo en tiempo en la terraza, cuando caí víctima del tifus, el azote de nuestras posesiones indias. Durante meses no se dio un ardite por mi vida, y una vez vuelto al conocimiento de las cosas, e iniciada la convalecencia, me sentí tan extenuado, y con tan pocas fuerzas, que el consejo médico determinó sin más mi inmediato retorno a Inglaterra.
Despachado en el transporte militar Orontes, al mes de travesía toqué tierra en Portsmouth, con la salud malparada para siempre y nueve meses de plazo, sufragados por un gobierno paternal, para probar a remediarla.
No tenía en Inglaterra parientes ni amigos, y era, por tanto, libre como una alondra ––es decir, todo lo libre que cabe ser con un ingreso diario de once chelines y medio––.
Hallándome en semejante coyuntura gravité naturalmente hacia Londres, sumidero enorme donde van a dar de manera fatal cuantos desocupados y haraganes contiene el imperio.
Permanecí durante algún tiempo en un hotel del Strand, viviendo antes mal que bien, sin ningún proyecto a la vista, y gastando lo poco que tenía, con mayor liberalidad, desde luego, de la que mi posición recomendaba.
Tan alarmante se hizo el estado de mis finanzas que pronto caí en la cuenta de que no me quedaban otras alternativas que decir adiós a la metrópoli y emboscarme en el campo, o imprimir un radical cambio a mi modo de vida. Elegido el segundo camino, principié por hacerme a la idea de dejar el hotel, y sentar mis reales en un lugar menos caro y pretencioso.
No había pasado un día desde semejante decisión, cuando, hallándome en el Criterion Bar, alguien me puso la mano en el hombro, mano que al dar media vuelta reconocí como perteneciente al joven Stamford, el antiguo practicante a mis órdenes en el Barts. La vista de una cara amiga en la jungla londinense resulta en verdad de gran consuelo al hombre solitario. En los viejos tiempos no habíamos sido Stamford y yo lo que se dice uña y carne, pero ahora lo acogí con entusiasmo, y él, por su parte, pareció contento de verme. En ese arrebato de alegría lo invité a que almorzara conmigo en el Holborn, y juntos subimos a un coche de caballos.
––Pero ¿qué ha sido de usted, Watson? ––me preguntó sin embozar su sorpresa mientras el traqueteante vehículo se abría camino por las pobladas calles de Londres––. Está delgado como un arenque y más negro que una nuez.
Le hice un breve resumen de mis aventuras, y apenas si había concluido cuando llegamos a destino.
––¡Pobre de usted! ––dijo en tono conmiserativo al escuchar mis penalidades––. ¿Y qué proyectos tiene?
––Busco alojamiento ––repuse––. Quiero ver si me las arreglo para vivir a un precio razonable.
––Cosa extraña ––comentó mi compañero––, es usted la segunda persona que ha empleado esas palabras en el día de hoy.
––¿Y quién fue la primera? ––pregunté.
––Un tipo que está trabajando en el laboratorio de química, en el hospital. Andaba quejándose esta mañana de no tener a nadie con quien compartir ciertas habitaciones que ha encontrado, bonitas a lo que parece, si bien de precio demasiado abultado para su bolsillo.
––¡Demonio! ––exclamé––, si realmente está dispuesto a dividir el gasto y las habitaciones,soy el hombre que necesita. Prefiero tener un compañero antes que vivir solo.
El joven Stamford, el vaso en la mano, me miró de forma un tanto extraña.
––No conoce todavía a Sherlock Holmes –– dijo––, podría llegar a la conclusión de que no es exactamente el tipo de persona que a uno le gustaría tener siempre por vecino.
––¿Sí? ¿Qué habla en contra suya?
––Oh, en ningún momento he sostenido que haya nada contra él. Se trata de un hombre de ideas un tanto peculiares..., un entusiasta de algunas ramas de la ciencia. Hasta donde se me alcanza, no es mala persona.
––Naturalmente sigue la carrera médica –– inquirí.
––No... Nada sé de sus proyectos. Creo que anda versado en anatomía, y es un químico de primera clase; pero según mis informes, no ha asistido sistemáticamente a ningún curso de medicina. Persigue en el estudio rutas extremadamente dispares y excéntricas, si bien ha hecho acopio de una cantidad tal y tan desusada de conocimientos, que quedarían atónitos no pocos de sus profesores.
––¿Le ha preguntado alguna vez qué se trae entre manos?
––No; no es hombre que se deje llevar fácilmente a confidencias, aunque puede resultar comunicativo cuando está en vena.
––Me gustaría conocerle ––dije––. Si he de partir la vivienda con alguien, prefiero que sea persona tranquila y consagrada al estudio.
No me siento aún lo bastante fuerte para sufrir mucho alboroto o una excesiva agitación.
Afganistán me ha dispensado ambas cosas en grado suficiente para lo que me resta
de vida. ¿Cómo podría entrar en contacto con este amigo de usted?
––Ha de hallarse con seguridad en el laboratorio ––repuso mi compañero––. O se ausenta de él durante semanas, o entra por la mañana para no dejarlo hasta la noche. Si usted quiere, podemos llegarnos allí después del almuerzo.
––Desde luego ––contesté, y la conversación tiró por otros derroteros.
Una vez fuera de Holborn y rumbo ya allaboratorio, Stamford añadió algunos detalles sobre el caballero que llevaba trazas de convertirse en mi futuro coinquilino.
––Sepa exculparme si no llega a un acuerdo con él ––dijo––, nuestro trato se reduce a unos cuantos y ocasionales encuentros en el laboratorio. Ha sido usted quien ha propuesto este arreglo, de modo que quedo exento de toda responsabilidad.
––Si no congeniamos bastará que cada cual siga su camino ––repuse––. Me da la sensación,
Stamford ––añadí mirando fijamente a mi compañero––, de que tiene usted razones para querer lavarse las manos en este negocio.
¿Tan formidable es la destemplanza de nuestro hombre? Hable sin reparos.
––No es cosa sencilla expresar lo inexpresable ––repuso riendo––. Holmes posee un carácter demasiado científico para mi gusto..., un carácter que raya en la frigidez. Me lo figuro ofreciendo a un amigo un pellizco del último alcaloide vegetal, no con malicia, entiéndame, sino por la pura curiosidad de investigar a la menuda sus efectos. Y si he de hacerle justicia, añadiré que en mi opinión lo engulliría él mismo con igual tranquilidad. Se diría que habita en su persona la pasión por el conocimiento detallado y preciso.
––Encomiable actitud.
––Y a veces extremosa... Cuando le induce a aporrear con un bastón los cadáveres, en la sala de disección, se pregunta uno si no está revistiendo acaso una forma en exceso peculiar.
––¡Aporrear los cadáveres!
––Sí, a fin de ver hasta qué punto pueden producirse magulladuras en un cuerpo muerto.
Lo he contemplado con mis propios ojos.
––¿Y dice usted que no estudia medicina?
––No. Sabe Dios cuál será el objeto de tales investigaciones... Pero ya hemos llegado, y podrá usted formar una opinión sobre el personaje.
Cuando esto decía enfilamos una callejuela, y a través de una pequeña puerta lateral fuimos
a dar a una de las alas del gran hospital.
Siéndome el terreno familiar, no precisé guía para seguir mi itinerario por la lúgubre escalera de piedra y a través luego del largo pasillo de paredes encaladas y puertas color castaño.
Casi al otro extremo, un corredor abovedado y de poca altura torcía hacia uno de los lados, conduciendo al laboratorio de química.
Era éste una habitación de elevado techo, llena toda de frascos que se alineaban a lo largo de las paredes o yacían desperdigados por el suelo. Aquí y allá aparecían unas mesas bajas y anchas erizadas de retortas, tubos de ensayo y pequeñas lámparas Bunsen con su azul y ondulante lengua de fuego. En la habitación hacía guardia un solitario estudiante que, absorto en su trabajo, se inclinaba sobre una mesa apartada. Al escuchar nuestros pasos volvió la cabeza, y saltando en pie dejó oír una exclamación de júbilo.
––¡Ya lo tengo! ¡Ya lo tengo! ––gritó a mi acompañante mientras corría hacia nosotros con un tubo de ensayo en la mano––. He hallado un reactivo que precipita con la hemoglobina y solamente con ella.
El descubrimiento de una mina de oro no habría encendido placer más intenso en aquel rostro.
––Doctor Watson, el señor Sherlock Holmes ––anunció Stamford a modo de presentación.
––Encantado ––dijo cordialmente mientras me estrechaba la mano con una fuerza que su aspecto casi desmentía––. Por lo que veo, ha estado usted en tierras afganas.
––¿Cómo diablos ha podido adivinarlo? ––pregunté, lleno de asombro.
––No tiene importancia ––repuso él riendo por lo bajo––. Volvamos a la hemoglobina.
¿Sin duda percibe usted el alcance de mi descubrimiento?
––Interesante desde un punto de vista químico
––contesté––, pero, en cuanto a su aplicación práctica...
––Por Dios, se trata del más útil hallazgo que en el campo de la Medina Legal haya tenido lugar durante los últimos años. Fíjese: nos proporciona una prueba infalible para descubrir las manchas de sangre. ¡Venga usted a verlo!
Era tal su agitación que me agarró de la manga de la chaqueta, arrastrándome hasta el tablero donde había estado realizando sus experimentos.
––Hagámonos con un poco de sangre fresca ––dijo, clavándose en el dedo una larga aguja y vertiendo en una probeta de laboratorio la gota manada de la herida.
––Ahora añado esta pequeña cantidad de sangre a un litro de agua. Puede usted observar que la mezcla resultante ofrece la apariencia del agua pura. La proporción de sangre no excederá de uno a un millón. No me cabe duda, sin embargo, de que nos las compondremos para obtener la reacción característica.
Mientras tal decía, arrojó en el recipiente unos pocos cristales blancos, agregando luego algunas gotas de cierto líquido transparente.
En el acto la mezcla adquirió un apagado color caoba, en tanto que se posaba sobre el fondo de la vasija de vidrio un polvo parduzco.
––¡Ajá! ––exclamó, dando palmadas y alborozado como un niño con zapatos nuevos––.
¿Qué me dice ahora?
––Fino experimento ––repuse.
––¡Magnífico! ¡Magnífico! La tradicional prueba del guayaco resultaba muy tosca e insegura. Lo mismo cabe decir del examen de los corpúsculos de sangre... Este último es inútil cuando las manchas cuentan arriba de unas pocas horas. Sin embargo, acabamos de dar con un procedimiento que actúa tanto si
la sangre es vieja como nueva. A ser mi hallazgo más temprano, muchas gentes que ahora pasean por la calle hubieran pagado tiempo atrás las penas a que sus crímenes les
hacen acreedoras.
––Caramba... ––murmuré.
––Los casos criminales giran siempre alrededor del mismo punto. A veces un hombre resulta sospechoso de un crimen meses más tarde de cometido éste; se someten a examen
sus trajes y ropa blanca: aparecen unas manchas parduzcas. ¿Son manchas de sangre, de barro, de óxido, acaso de fruta? Semejante extremo ha sumido en la confusión a más de un experto, y ¿sabe usted por qué? Por la inexistencia de una prueba segura. Sherlock Holmes ha aportado ahora esa prueba, queda el camino despejado en lo venidero.
Había al hablar destellos en sus ojos; descansó la palma de la mano a la altura del corazón, haciendo después una reverencia, como si delante suyo se hallase congregada un imaginaria multitud.
––Merece usted que se le felicite ––apunté, no poco sorprendido de su entusiasmo.
––¿Recuerda el pasado año el caso de Von Bischoff, en Frankfort? De haber existido esta prueba, mi experimento le habría llevado en derechura a la horca. ¡Y qué decir de Mason,el de Bradford, o del célebre Muller, o de Lefévrede Montpellier, o de Samson el de Nueva
Orleans! Una veintena de casos me acuden a la mente en los que la prueba hubiera sido decisiva
.––Parece usted un almanaque viviente de hechos criminales ––apuntó Stamford con una carcajada––. ¿Por qué no publica algo?
Podría titularlo «Noticiario policiaco de tiempos pasados».
––No sería ningún disparate ––repuso Sherlock Holmes poniendo un pedacito de parche sobre el pinchazo––. He de andar con tiento ––prosiguió mientras se volvía sonriente hacia mí––, porque manejo venenos con mucha frecuencia.
Al tiempo que hablaba alargó la mano, y eché de ver que la tenía moteada de  similares y descolorida por el efecto de ácido  fuertes.
––Hemos venido a tratar un negocio ––dijo Stamford tomando asiento en un elevado
taburete de tres patas, y empujando otro hacia mí con el pie––. Este señor anda buscando dónde cobijarse, y como se lamentaba usted de no encontrar nadie que quisiera ir a medias en la misma operación, he creído la idea de reunirlos a los dos.
A Sherlock Holmes pareció seducirle el proyecto de dividir su vivienda conmigo.
––Tengo echado el ojo a unas habitaciones en Baker Street ––dijo––, que nos vendrían de perlas. Espero que no le repugne el olor a tabaco fuerte.
––No gasto otro ––repuse.
––Hasta ahí vamos bastante bien. Suelo trastear con sustancias químicas y de vez en cuanto realizo algún experimento. ¿Le importa?
––En absoluto.
––Veamos..., cuáles son mis otros inconvenientes.
De tarde en tarde me pongo melancólico y no despego los labios durante días.
No lo atribuya usted nunca a mal humor o resentimiento. Déjeme sencillamente a miaire y verá qué pronto me enderezo. En fin, ¿qué tiene usted a su vez que confesarme? Es aconsejable que dos individuos estén impuestos
sobre sus peores aspectos antes de que se decidan a vivir juntos.
Me hizo reír semejante interrogatorio. ––
Soy dueño de un cachorrito ––dije––, y desapruebo los estrépitos porque mis nervios están destrozados... y me levanto a las horas más inesperadas y me declaro, en fin, perezoso en extremo. Guardo otra serie de vicios para los momentos de euforia, aunque los enumerados ocupan a la sazón un lugar preeminente.
––¿Entra para usted el violín en la categoría de lo estrepitoso? ––me preguntó muy alarmado.
––Según quién lo toque ––repuse––. Un violín bien tratado es un regalo de los dioses, un violín en manos poco diestras...
––Magnífico ––concluyó con una risa alegre––.
Creo que puede considerarse el trato zanjado..., siempre y cuando dé usted el visto bueno a las habitaciones.
––¿Cuándo podemos visitarlas?
––Venga usted a recogerme mañana a mediodía; saldremos después juntos y quedará todo arreglado.
––De acuerdo, a las doce en punto ––repuse estrechándole la mano.
Lo dejamos enzarzado con sus productos químicos y juntos fuimos caminando hacia el hotel.
––Por cierto ––pregunté de pronto, deteniendo la marcha y dirigiéndome a Stamford––, ¿cómo demonios ha caído en la cuenta de que venía yo de Afganistán?
Sobre el rostro de mi compañero se insinuó una enigmática sonrisa.
––He ahí una peculiaridad de nuestro hombre ––dijo––. Es mucha la gente a la que intriga esa facultad suya de adivinar las cosas.
––¡Caramba! ¿Se trata de un misterio? –– exclamé frotándome las manos––. Esto empieza a ponerse interesante. Realmente, le agradezco infinito su presentación... Como reza el dicho, «no hay objeto de estudio más digno del hombre que el hombre mismo». ––Aplíquese entonces a la tarea de estudiar a su amigo ––dijo Stamford a modo de despedida––.
Aunque no le arriendo la ganancia.
Verá como acaba sabiendo él mucho más de usted, que usted de él... Adiós.
––Adiós ––repuse, y proseguí sin prisas mi camino hacia el hotel, no poco intrigado por el individuo que acababa de conocer.


                                                                         ARTHUR CONAN DOYLE
                                                                            “Estudio en escarlata”






17 de marzo de 2019

BIENVENIDO 2019

                                               

                                                     BIENVENIDO 2019


Este blog pertenece a la profesora Giovanna Piceda y trabaremos en él los grupos que comparto este año:


  • 4°4
  • 4°5
  • 6° E
  • 5°Biológico 2
  • 5°Científico 2

Todo el material de estudio de cada uno de los grupos estará siempre subidos con anterioridad al blog para que cada alumno tenga acceso tanto al material para estudiar como a los textos. 

                                                           BUEN AÑO

5 de diciembre de 2018

AVISO 5° HUMANÍSTICO

Alumnos de 5° Humanístico: el temario para el examen está fechado el 25 de octubre, en él están todos los temas para el examen, respeté los temas de la primera y segunda prueba para que puedan organizarse.
Giovanna

3 de diciembre de 2018

TEMARIO 6° 1 EXAMEN


TEMARIO EXAMEN LITERATURA 6b1




Tema 1: 
PRE ROMANTICISMO.
El alumno debe presentarse en forma individual con todos los textos trabajados en el curso.
El temario corresponde tanto a la prueba complementaria oral como al examen completo de él se proponen los temas a preguntar. 


1Pre romanticismo. Panorama informativo sobre el pre romanticismo alemán. El Sturn und Drung.  (se pide concreción y precisión en la ubicación y definición de los movimientos. 
Las cuitas del joven Werther.  Estructura de la novela. La estructura autobiográfica.
   "Las cuitas del joven Werther" análisis de selección de cartas: 10 de mayo, 12 de mayo. 26 de mayo. 26 de mayo .16 de junio. 22 de agosto. Del lector al lector.. 12 de diciembre.. El final de la novela. La naturaleza pre romántica. 

2 Romanticismo Concepto de romanticismo y características. 
Ubicación de Poe en el panorama de la literatura norteamericana. Los temas del romanticismo en el autor. Lectura de Filosofía de la composición. Análisis del poema "El cuervo"
El análisis de este poema se realiza reconociendo dos momentos:
Preparación del ambiente (desde el comienzo del poema hasta la llegada del cuervo)
Llegada del cuervo.Significación del cuervo. El diálogo con el yo lírico. Se trabajará aplicando los conceptos de "Filosofía de la composición"

3: Realismo La literatura de la segunda mitad del siglo XIX: el realismo de siglo XIX. Características del movimiento. Siempre se considerará la relación entre un movimiento literario y otro. 
Realismo Madame Bovary
Estructura de la novela, personajes, temas, sub título, ubicación dentro del realismo.
Libro I: presentación de Charles Bovary: características del realismo aplicadas al inicio de la novela.
Capítulo V: Emma Bovary como lectora de novelas románticas. La influencia de la lectura en el personaje. Antecedentes.
Libro II: si bien se propone , tal como se ha hecho en clase un recorrido por todo el libro el análisis se centrará en los siguientes capítulos del libro:
Capítulo I II llegada a Yonville. Aparición aprupta de León.
Capítulos V al  VII: el conflicto emocional de Emma. La partida de León. La aparición de Rodolphe.


4, El teatro de los siglos XIX y XX:  Casa de muñecas Henry Ibsen Concepto de drama.
Características del teatro de Eugene Ionesco. Estudio Casa de muñecas.
 Analisis del personaje de Nora durante el acto I : diálogo inicial entre Nora y Torvaldo.
Diálogo de Nora y Cristina: unión de pasado y presente. 

5. Narrativa latinoamericana del siglo XX: El docente llevará los trabajos realizados como segunda prueba parcial para que el alumno responda ante su trabajo de acuerdo a lo elaborado en el mismo. No se preguntará nada que no haya sido abordado por el alumno en su elaboración.




27 de noviembre de 2018

TEMARIO 4° AÑO LITERATURA 2018


TEMARIO EXAMEN 4 AÑO LITERATURA CURSO 2018

                                                   Prof: Giovanna Piceda

Fecha de examen: 7 de diciembre
Hora de apoyo: Miércoles 5 de diciembre 10:00hrs. 

Los alumnos deben presentarse al examen tanto oral como escrito con sus propios textos y su cuaderno con el registro de todo el año de clase. 
Los alumnos que poseen calificación de 5 deben rendir una prueba complementaria oral donde expondrán sobre los temas que a continuación se detallan. Los alumnos con calificación de 4 primero realizan un trabajo escrito para luego tener derecho al oral.
El temario es el mismo para ambas categorías pues comprende lo dictado en el curso, varía en su exposición en oral y en su desarrollo por escrito de los temas. 
Se trabajará de la misma manera que en el curso por lo tanto se valorará el registro de apuntes del año por parte del propio estudiante y la apropiación de los textos.
Todo el material de estudio se encuentra en el siguiente blog trabajado durante todo el curso. 

Textos obligatorios: 
  • Romance del Conde Claros (4°4)
  • Romance de Gerineldo y la infanta (4°3- 4°7)
  • Romance del veneno de Moriana (4°3- 4°7)
  • Romance de "La casada infiel" Federico García Lorca.
  • "La casa de Bernarda Alba" Federico García Lorca.
  • "La vida de Lazarillo de Tormes de sus fortunas y adversidades" Anónimo
  • "Pichis" Martín Lasalt.


                                        Dos ejes temáticos desarrollados: 
1. El amor y la pasión. 
Los textos siempre se considerarán de acuerdo al eje temático abordado.

Romances del siglo XV
Ubicación en la Edad Media. Definición métrica y temáticas de los romances ¿Qué son los romances? Clasificación. Características. La labor del juglar y los trovadores. Versificación de los romances. 
El siguiente temario corresponde tanto a los alumnos que dan prueba oral como los alumnos que deben realizar la prueba escrita a partir de uno de estos temas propuestos. 

Análisis de:
Romance del Conde Claros (para 4°4)
  • Preparación del conde.
  • Llegada al palacio
  • Encuentro con la infanta.
  • Castigo del rey. Descripción de la caída del conde.
  • Final.
Romance de Gerineldo y la infanta (para 4°3- 4°7
Lectura completa del romance y análisis reconociendo los diferentes momentos trabajados en clase. El alumno debe mostrar conocimiento de los textos en forma completa.
Insinuación de la infanta.
Reacción de Gerineldo.
Descripción del encuentro amoroso.
Sueño premonitorio del rey.
Reacción del rey y final
 Romance "El veneno de Moriana" (4°3- 4°7)
Lectura y análisis completo del romance a partir de Moriana como mujer hechicera. Comparación entre ambos personajes femeninos.

Romance "La casada infiel" Federico García Lorca.
Biografía de García Lorca para ubicar en su época. Romances viejos y nuevos.
Características de Romancero Gitano de García Lorca. Palabras del autor con respecto al mundo gitano.
Lectura y análisis del romances considerando los siguientes aspectos:
Estructura del romance
Momentos reconocidos del mismo
La voz del gitano
La descripción de la mujer (lenguaje poético  - recursos estilísticos
El regalo del gitano.
El pensamiento del gitano sobre el encuentro. 

"La casa de Bernarda Alba" Federico García Lorca.
Información sobre la obra como último drama escrito por el autor. Estudio del título. Género (drama) Definición de drama. Sub título de la obra. estructura .Personajes temas.

Acto I: presentación de la obra. El duelo. Actitud de Adela en este primer acto ante el luto impuesto por Bernarda.
Acto II: el conflicto. Diálogo de Adela con La Poncia. 
Acto III: el desenlace: Diálogo de Martirio con Adela. Interpretación del final.
Se debe trabajar con conocimiento del texto reconociendo los parlamentos más importantes de los personajes en los temas propuestos y seleccionando citas textuales
Las palabras de Adela con respecto a su pasión por Pepe. La mención a diferentes animales. Las exageraciones.

                                                     SEGUNDO EJE TEMÁTICO
                                                         LA SOBREVIVENCIA.

La vida de Lazarillo de Tormes de sus fortunas y adversidades.
Delimitación de la época Siglo de Oro Español. Características de la novela picaresca.
Definición de pícaro (la misma se encuentra en el blog y fue propuesta para la prueba)
El tema del autor. Estructura de la novela .
¿Por qué comparamos el Lazarillo como novela con Pichis de Martín Lasalt? Se valorará la lectura de esta última novela.

  • Estudio y análisis del prólogo.
  • El tema del hambre a partir de un recorrido por ambos textos: la infancia de Lázaro - el tema del padrastro - episodio de la longaniza - el pan y el arca - episodio de los panchos - episodio de la milanesa ( ellos son algunos de los fragmentos que se pueden trabajar, si se ha leído más de ambas novelas para desarrollar este tema será valorado. 
  • El aprendizaje de Lázaro con el ciego. el golpe inicial y el golpe final¿Qué aprendió Lázaro del ciego? ¿Cómo lo recuerda al ciego?
  • La decepción de los personajes ante la sociedad: Lázaro y el encuentro con el escudero en el tratado III y encuentro de La Chola y el Cholo con el diablo en el capítulo 7.
  • Evolución de Lázaro a través de los tratados VI y VII.¿en qué aspectos Lázaro se diferencia de la definición de pícaro trabajada en clase.?

25 de octubre de 2018

5° Humanístico. . TEMARIO EXAMEN

 TEMARIO EXAMEN 5° HUMANÍSTICO. 

El alumno debe concurrir al examen con todo el material de estudio trabajado en el curso, fundamentalmente los textos que deberán ser presentados en el examen en forma individual.
TRAGEDIA GRIEGA.

ANTÍGONA. SÓFOCLES

introducción a tragedia griega. Orígenes de la tragedia griega. El ditirambo dionisíaco. Nacimiento de la tragedia a partir de Tespis. El teatro en el siglo V AC El tiempo de Pericles. El auge del teatro griego. Los concursos dramáticos. Los teatros griegos y su estructura. Lectura de los capítulos 1,2,3, de la Poética respecto al arte como mímesis y los diferentes criterios de diferenciación de las artes. Definición de tragedia. Estructura de la tragedia. El héroe trágico. Innovaciones realizadas por los tres grandes clásicos griegos. La leyenda de Antígona. La versión que recoge Sófocles.
Estudio del prólogo de la obra: funciones del prólogo. Diálogo entre Antígona e Ismena.  El diálogo estíquico entre ambas. Exposición del conflicto. Caracterización de los personajes. La desobediencia de Creonte y la desobediencia de Antígona. Concepto de hybris.
Episodio I: diálgo entre Creón y el pueblo. Aparición del centinela.
Episodio II:reaparición del centinela. Aparición de Antígona. Agón o duelo verbal entre Antígona y Creonte. 
Episodio IV: aparición del personaje adivino de Tiresias.
Episodio V: lamento de Antígona. ¿hay arrepentimiento en el personaje?
Exodo. El reconocimiento o aganórisis de Creón.

LITERATURA HEBREA
BIBLIA


Biblia. Características del Antiguo y Nuevo testamento. La poesía hebrea y la prosa hebrea. 
Análisis del Libro de Ruth. Los cuatro capítulos del libro. Estudio del personaje de Ruth. (se deben estudiar los cuatro capítulos que comprende el libro.

Análisis Salmo I.
Lectura de "las parábolas de la Misericordia" del Nuevo Testamento. Evangelio según Lucas.


                                                     LITERATURA SIGLO XIV
DIVINA COMEDIA. DANTE ALIGHIERI
Divina Comedia Dante Alighieri.
Ubicación de Dante en su época. El Renacimiento. Rasgos renacentistas en la obra. El antropocentrismo frente al teocentrismo medieval. Lectura del comienzo de La vida nueva como obra que adelante la Divina Comedia.Estructura de la obra. Personajes legendarios y contemporáneos. Título. Versificación..
Análisis de los cantos I V XXVI del infierno.
Aparición de Beatriz en el canto XXX del purgatorio. Relación con la descripción de Beatriz en" La vida nueva". 

Teatro isabelino:: William Shakespeare Hamlet.
Características y definición de una tragedia shakespereana. Comparación con la tragedia griega. (el material está en biblioteca sobre dicha información. 
Análisis de los monólogos I II y  del personaje de Hamlet. 

En el examen se realizará preguntas de comprensión lectora del capítulo I de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" de Miguel de  Cervantes. que se adjunta en el correo.
Giovanna