16 de marzo de 2020

Mr Sherlock Holmes.


TEXTO DE PORTADA CURSO LITERATURA AÑO 2020
4°3    4°4

ESTUDIO EN ESCARLATA
Arthur Conan Doyle.

                                                                 Primera parte
(Reimpresión de las memorias  de John H. Watson, doctor en medicina y oficial retirado del Cuerpo de Sanidad)

1. Mr. Sherlock Holmes
En el año 1878 obtuve el título de doctor en, medicina por la Universidad de Londres, asistiendo después en Netley a los cursos que son de rigor antes de ingresar como médico en el ejército. Concluidos allí mis estudios, fui puntualmente destinado el 5.0 de Fusileros de Northumberland en calidad de médica ayudante. El regimiento se hallaba por entonces estacionado en la India, y antes de que pudiera unirme a él, estalló la segunda guerra de Afganistán. Al desembarcar en Bombayme llegó la noticia de que las tropas a las que estaba agregado habían traspuesto la línea montañosa, muy dentro ya de territorio enemigo.
Seguí, sin embargo, camino con muchos otros oficiales en parecida situación a la mía, hasta Candahar, donde sano y salvo, y en compañía por fin del regimiento, me incorporé sin más dilación a mi nuevo servicio.
La campaña trajo a muchos honores, pero a mí sólo desgracias y calamidades. Fui separado de mi brigada e incorporado a las tropas de Berkshire, con las que estuve de servicio durante el desastre de Maiwand. En la susodicha batalla una bala de Jezail me hirió el hombro, haciéndose añicos el hueso y sufriendo algún daño la arteria subclavia.
Hubiera caído en manos de los despiadados ghazis a no ser por el valor y lealtad de Murray, mi asistente, quien, tras ponerme de través sobre una caballería, logró alcanzar felizmente las líneas británicas.
Agotado por el dolor, y en un estado de gran debilidad a causa de las muchas fatigas sufridas, fui trasladado, junto a un nutrido convoy de maltrechos compañeros de infortunio, al hospital de la base de Peshawar. Allí me rehice, y estaba ya lo bastante sano para dar alguna que otra vuelta por las salas, y orearme de tiempo en tiempo en la terraza, cuando caí víctima del tifus, el azote de nuestras posesiones indias. Durante meses no se dio un ardite por mi vida, y una vez vuelto al conocimiento de las cosas, e iniciada la convalecencia, me sentí tan extenuado, y con tan pocas fuerzas, que el consejo médico determinó sin más mi inmediato retorno a Inglaterra.
Despachado en el transporte militar Orontes, al mes de travesía toqué tierra en Portsmouth, con la salud malparada para siempre y nueve meses de plazo, sufragados por un gobierno paternal, para probar a remediarla.
No tenía en Inglaterra parientes ni amigos, y era, por tanto, libre como una alondra ––es decir, todo lo libre que cabe ser con un ingreso diario de once chelines y medio––.
Hallándome en semejante coyuntura gravité naturalmente hacia Londres, sumidero enorme donde van a dar de manera fatal cuantos desocupados y haraganes contiene el imperio.
Permanecí durante algún tiempo en un hotel del Strand, viviendo antes mal que bien, sin ningún proyecto a la vista, y gastando lo poco que tenía, con mayor liberalidad, desde luego, de la que mi posición recomendaba.
Tan alarmante se hizo el estado de mis finanzas que pronto caí en la cuenta de que no me quedaban otras alternativas que decir adiós a la metrópoli y emboscarme en el campo, o imprimir un radical cambio a mi modo de vida. Elegido el segundo camino, principié por hacerme a la idea de dejar el hotel, y sentar mis reales en un lugar menos caro y pretencioso.
No había pasado un día desde semejante decisión, cuando, hallándome en el Criterion Bar, alguien me puso la mano en el hombro, mano que al dar media vuelta reconocí como perteneciente al joven Stamford, el antiguo practicante a mis órdenes en el Barts. La vista de una cara amiga en la jungla londinense resulta en verdad de gran consuelo al hombre solitario. En los viejos tiempos no habíamos sido Stamford y yo lo que se dice uña y carne, pero ahora lo acogí con entusiasmo, y él, por su parte, pareció contento de verme. En ese arrebato de alegría lo invité a que almorzara conmigo en el Holborn, y juntos subimos a un coche de caballos.
––Pero ¿qué ha sido de usted, Watson? ––me preguntó sin embozar su sorpresa mientras el traqueteante vehículo se abría camino por las pobladas calles de Londres––. Está delgado como un arenque y más negro que una nuez.
Le hice un breve resumen de mis aventuras, y apenas si había concluido cuando llegamos a destino.
––¡Pobre de usted! ––dijo en tono conmiserativo al escuchar mis penalidades––. ¿Y qué proyectos tiene?
––Busco alojamiento ––repuse––. Quiero ver si me las arreglo para vivir a un precio razonable.
––Cosa extraña ––comentó mi compañero––, es usted la segunda persona que ha empleado esas palabras en el día de hoy.
––¿Y quién fue la primera? ––pregunté.
––Un tipo que está trabajando en el laboratorio de química, en el hospital. Andaba quejándose esta mañana de no tener a nadie con quien compartir ciertas habitaciones que ha encontrado, bonitas a lo que parece, si bien de precio demasiado abultado para su bolsillo.
––¡Demonio! ––exclamé––, si realmente está dispuesto a dividir el gasto y las habitaciones,soy el hombre que necesita. Prefiero tener un compañero antes que vivir solo.
El joven Stamford, el vaso en la mano, me miró de forma un tanto extraña.
––No conoce todavía a Sherlock Holmes –– dijo––, podría llegar a la conclusión de que no es exactamente el tipo de persona que a uno le gustaría tener siempre por vecino.
––¿Sí? ¿Qué habla en contra suya?
––Oh, en ningún momento he sostenido que haya nada contra él. Se trata de un hombre de ideas un tanto peculiares..., un entusiasta de algunas ramas de la ciencia. Hasta donde se me alcanza, no es mala persona.
––Naturalmente sigue la carrera médica –– inquirí.
––No... Nada sé de sus proyectos. Creo que anda versado en anatomía, y es un químico de primera clase; pero según mis informes, no ha asistido sistemáticamente a ningún curso de medicina. Persigue en el estudio rutas extremadamente dispares y excéntricas, si bien ha hecho acopio de una cantidad tal y tan desusada de conocimientos, que quedarían atónitos no pocos de sus profesores.
––¿Le ha preguntado alguna vez qué se trae entre manos?
––No; no es hombre que se deje llevar fácilmente a confidencias, aunque puede resultar comunicativo cuando está en vena.
––Me gustaría conocerle ––dije––. Si he de partir la vivienda con alguien, prefiero que sea persona tranquila y consagrada al estudio.
No me siento aún lo bastante fuerte para sufrir mucho alboroto o una excesiva agitación.
Afganistán me ha dispensado ambas cosas en grado suficiente para lo que me resta
de vida. ¿Cómo podría entrar en contacto con este amigo de usted?
––Ha de hallarse con seguridad en el laboratorio ––repuso mi compañero––. O se ausenta de él durante semanas, o entra por la mañana para no dejarlo hasta la noche. Si usted quiere, podemos llegarnos allí después del almuerzo.
––Desde luego ––contesté, y la conversación tiró por otros derroteros.
Una vez fuera de Holborn y rumbo ya allaboratorio, Stamford añadió algunos detalles sobre el caballero que llevaba trazas de convertirse en mi futuro coinquilino.
––Sepa exculparme si no llega a un acuerdo con él ––dijo––, nuestro trato se reduce a unos cuantos y ocasionales encuentros en el laboratorio. Ha sido usted quien ha propuesto este arreglo, de modo que quedo exento de toda responsabilidad.
––Si no congeniamos bastará que cada cual siga su camino ––repuse––. Me da la sensación,
Stamford ––añadí mirando fijamente a mi compañero––, de que tiene usted razones para querer lavarse las manos en este negocio.
¿Tan formidable es la destemplanza de nuestro hombre? Hable sin reparos.
––No es cosa sencilla expresar lo inexpresable ––repuso riendo––. Holmes posee un carácter demasiado científico para mi gusto..., un carácter que raya en la frigidez. Me lo figuro ofreciendo a un amigo un pellizco del último alcaloide vegetal, no con malicia, entiéndame, sino por la pura curiosidad de investigar a la menuda sus efectos. Y si he de hacerle justicia, añadiré que en mi opinión lo engulliría él mismo con igual tranquilidad. Se diría que habita en su persona la pasión por el conocimiento detallado y preciso.
––Encomiable actitud.
––Y a veces extremosa... Cuando le induce a aporrear con un bastón los cadáveres, en la sala de disección, se pregunta uno si no está revistiendo acaso una forma en exceso peculiar.
––¡Aporrear los cadáveres!
––Sí, a fin de ver hasta qué punto pueden producirse magulladuras en un cuerpo muerto.
Lo he contemplado con mis propios ojos.
––¿Y dice usted que no estudia medicina?
––No. Sabe Dios cuál será el objeto de tales investigaciones... Pero ya hemos llegado, y podrá usted formar una opinión sobre el personaje.
Cuando esto decía enfilamos una callejuela, y a través de una pequeña puerta lateral fuimos
a dar a una de las alas del gran hospital.
Siéndome el terreno familiar, no precisé guía para seguir mi itinerario por la lúgubre escalera de piedra y a través luego del largo pasillo de paredes encaladas y puertas color castaño.
Casi al otro extremo, un corredor abovedado y de poca altura torcía hacia uno de los lados, conduciendo al laboratorio de química.
Era éste una habitación de elevado techo, llena toda de frascos que se alineaban a lo largo de las paredes o yacían desperdigados por el suelo. Aquí y allá aparecían unas mesas bajas y anchas erizadas de retortas, tubos de ensayo y pequeñas lámparas Bunsen con su azul y ondulante lengua de fuego. En la habitación hacía guardia un solitario estudiante que, absorto en su trabajo, se inclinaba sobre una mesa apartada. Al escuchar nuestros pasos volvió la cabeza, y saltando en pie dejó oír una exclamación de júbilo.
––¡Ya lo tengo! ¡Ya lo tengo! ––gritó a mi acompañante mientras corría hacia nosotros con un tubo de ensayo en la mano––. He hallado un reactivo que precipita con la hemoglobina y solamente con ella.
El descubrimiento de una mina de oro no habría encendido placer más intenso en aquel rostro.
––Doctor Watson, el señor Sherlock Holmes ––anunció Stamford a modo de presentación.
––Encantado ––dijo cordialmente mientras me estrechaba la mano con una fuerza que su aspecto casi desmentía––. Por lo que veo, ha estado usted en tierras afganas.
––¿Cómo diablos ha podido adivinarlo? ––pregunté, lleno de asombro.
––No tiene importancia ––repuso él riendo por lo bajo––. Volvamos a la hemoglobina.
¿Sin duda percibe usted el alcance de mi descubrimiento?
––Interesante desde un punto de vista químico
––contesté––, pero, en cuanto a su aplicación práctica...
––Por Dios, se trata del más útil hallazgo que en el campo de la Medina Legal haya tenido lugar durante los últimos años. Fíjese: nos proporciona una prueba infalible para descubrir las manchas de sangre. ¡Venga usted a verlo!
Era tal su agitación que me agarró de la manga de la chaqueta, arrastrándome hasta el tablero donde había estado realizando sus experimentos.
––Hagámonos con un poco de sangre fresca ––dijo, clavándose en el dedo una larga aguja y vertiendo en una probeta de laboratorio la gota manada de la herida.
––Ahora añado esta pequeña cantidad de sangre a un litro de agua. Puede usted observar que la mezcla resultante ofrece la apariencia del agua pura. La proporción de sangre no excederá de uno a un millón. No me cabe duda, sin embargo, de que nos las compondremos para obtener la reacción característica.
Mientras tal decía, arrojó en el recipiente unos pocos cristales blancos, agregando luego algunas gotas de cierto líquido transparente.
En el acto la mezcla adquirió un apagado color caoba, en tanto que se posaba sobre el fondo de la vasija de vidrio un polvo parduzco.
––¡Ajá! ––exclamó, dando palmadas y alborozado como un niño con zapatos nuevos––.
¿Qué me dice ahora?
––Fino experimento ––repuse.
––¡Magnífico! ¡Magnífico! La tradicional prueba del guayaco resultaba muy tosca e insegura. Lo mismo cabe decir del examen de los corpúsculos de sangre... Este último es inútil cuando las manchas cuentan arriba de unas pocas horas. Sin embargo, acabamos de dar con un procedimiento que actúa tanto si
la sangre es vieja como nueva. A ser mi hallazgo más temprano, muchas gentes que ahora pasean por la calle hubieran pagado tiempo atrás las penas a que sus crímenes les
hacen acreedoras.
––Caramba... ––murmuré.
––Los casos criminales giran siempre alrededor del mismo punto. A veces un hombre resulta sospechoso de un crimen meses más tarde de cometido éste; se someten a examen
sus trajes y ropa blanca: aparecen unas manchas parduzcas. ¿Son manchas de sangre, de barro, de óxido, acaso de fruta? Semejante extremo ha sumido en la confusión a más de un experto, y ¿sabe usted por qué? Por la inexistencia de una prueba segura. Sherlock Holmes ha aportado ahora esa prueba, queda el camino despejado en lo venidero.
Había al hablar destellos en sus ojos; descansó la palma de la mano a la altura del corazón, haciendo después una reverencia, como si delante suyo se hallase congregada un imaginaria multitud.
––Merece usted que se le felicite ––apunté, no poco sorprendido de su entusiasmo.
––¿Recuerda el pasado año el caso de Von Bischoff, en Frankfort? De haber existido esta prueba, mi experimento le habría llevado en derechura a la horca. ¡Y qué decir de Mason,el de Bradford, o del célebre Muller, o de Lefévrede Montpellier, o de Samson el de Nueva
Orleans! Una veintena de casos me acuden a la mente en los que la prueba hubiera sido decisiva
.––Parece usted un almanaque viviente de hechos criminales ––apuntó Stamford con una carcajada––. ¿Por qué no publica algo?
Podría titularlo «Noticiario policiaco de tiempos pasados».
––No sería ningún disparate ––repuso Sherlock Holmes poniendo un pedacito de parche sobre el pinchazo––. He de andar con tiento ––prosiguió mientras se volvía sonriente hacia mí––, porque manejo venenos con mucha frecuencia.
Al tiempo que hablaba alargó la mano, y eché de ver que la tenía moteada de  similares y descolorida por el efecto de ácido  fuertes.
––Hemos venido a tratar un negocio ––dijo Stamford tomando asiento en un elevado
taburete de tres patas, y empujando otro hacia mí con el pie––. Este señor anda buscando dónde cobijarse, y como se lamentaba usted de no encontrar nadie que quisiera ir a medias en la misma operación, he creído la idea de reunirlos a los dos.
A Sherlock Holmes pareció seducirle el proyecto de dividir su vivienda conmigo.
––Tengo echado el ojo a unas habitaciones en Baker Street ––dijo––, que nos vendrían de perlas. Espero que no le repugne el olor a tabaco fuerte.
––No gasto otro ––repuse.
––Hasta ahí vamos bastante bien. Suelo trastear con sustancias químicas y de vez en cuanto realizo algún experimento. ¿Le importa?
––En absoluto.
––Veamos..., cuáles son mis otros inconvenientes.
De tarde en tarde me pongo melancólico y no despego los labios durante días.
No lo atribuya usted nunca a mal humor o resentimiento. Déjeme sencillamente a miaire y verá qué pronto me enderezo. En fin, ¿qué tiene usted a su vez que confesarme? Es aconsejable que dos individuos estén impuestos
sobre sus peores aspectos antes de que se decidan a vivir juntos.
Me hizo reír semejante interrogatorio. ––
Soy dueño de un cachorrito ––dije––, y desapruebo los estrépitos porque mis nervios están destrozados... y me levanto a las horas más inesperadas y me declaro, en fin, perezoso en extremo. Guardo otra serie de vicios para los momentos de euforia, aunque los enumerados ocupan a la sazón un lugar preeminente.
––¿Entra para usted el violín en la categoría de lo estrepitoso? ––me preguntó muy alarmado.
––Según quién lo toque ––repuse––. Un violín bien tratado es un regalo de los dioses, un violín en manos poco diestras...
––Magnífico ––concluyó con una risa alegre––.
Creo que puede considerarse el trato zanjado..., siempre y cuando dé usted el visto bueno a las habitaciones.
––¿Cuándo podemos visitarlas?
––Venga usted a recogerme mañana a mediodía; saldremos después juntos y quedará todo arreglado.
––De acuerdo, a las doce en punto ––repuse estrechándole la mano.
Lo dejamos enzarzado con sus productos químicos y juntos fuimos caminando hacia el hotel.
––Por cierto ––pregunté de pronto, deteniendo la marcha y dirigiéndome a Stamford––, ¿cómo demonios ha caído en la cuenta de que venía yo de Afganistán?
Sobre el rostro de mi compañero se insinuó una enigmática sonrisa.
––He ahí una peculiaridad de nuestro hombre ––dijo––. Es mucha la gente a la que intriga esa facultad suya de adivinar las cosas.
––¡Caramba! ¿Se trata de un misterio? –– exclamé frotándome las manos––. Esto empieza a ponerse interesante. Realmente, le agradezco infinito su presentación... Como reza el dicho, «no hay objeto de estudio más digno del hombre que el hombre mismo». ––Aplíquese entonces a la tarea de estudiar a su amigo ––dijo Stamford a modo de despedida––.
Aunque no le arriendo la ganancia.
Verá como acaba sabiendo él mucho más de usted, que usted de él... Adiós.
––Adiós ––repuse, y proseguí sin prisas mi camino hacia el hotel, no poco intrigado por el individuo que acababa de conocer.


                                                                         ARTHUR CONAN DOYLE
                                                                            “Estudio en escarlata”


14 de marzo de 2020

BIENVENIDO AÑO 2020

Bienvenidos al Blog alumnos de los grupos  4°3 y 4°4 del Liceo N°2  con la profesora Giovanna Piceda.
En este blog encontraremos todos los materiales de estudio para el curso.
Buen año.

15 de noviembre de 2019

TEMARIO EXAMEN 4°AÑO 2019


                                       TEMARIO 4° AÑO LITERATURA 2019 (4°4 – 4°5)
                                                                 
                                                                  Prof: Giovanna Piceda.

Para la instancia de examen el alumno debe presentarse con los textos estudiados durante el curso.

·         Romance de Gerineldo y la infanta. Romance anónimo.

·         Romance La casada infiel (Perteneciente a Romancero gitano) de Federico García Lorca

·         La casa de Bernarda Alba (Drama de Federico García Lorca.) Texto completo.

·         Terribles ojos verdes. Mario Delgado Aparaín. Cuento completo. (solo 4°4)

·         Tango del viejo marinero. Mario Delgado Aparaín. Capítulos estudiados en clase 1 y último.(solo 4°4)
·         Romance del Conde Niño. (Amor más poderoso que la muerte) Romance anónimo.

·         Amor constante más allá de la muerte. Soneto. Francisco de Quevedo.

·         La vida de Lazarillo de Tormes de sus fortunas y adversidades. Novela anónima. Texto completo.

·         Pichis. Martín Lasalt.  Capítulos 1 y 4 y quien posea la novela completa la trae de esa forma.



                    CONSIGNAS PARA EXAMEN ESCRITO Y PARA INSTANCIA ORAL

         En ambas instancias se propondrá a los alumnos dichas consignas para realizar su exposición. El alumno debe trabajar con los textos correspondientes evidenciando conocimiento de los mismos.


                                                      EL AMOR Y LA PASIÓN.
     
1)  Ubicación de la Edad Media. El siglo XV. Nacimiento de los romances. Definición de romance (definición formal y temática) La labor de los jugalres. El mester de juglaría. Juglares y trovadores. Características de los romances. Clasificación de los mismos.
Análisis completo de Gerineldo y la infanta.

2) Los romances antiguos y nuevos. La forma métrica del romance a través de la literatura española por diferentes autores cultos. Ubica a Federico García Lorca en el panorama literario de su época. Romancero gitano: Lorca y su relación con el mundo gitano. Características del mismo. Romances que integran el mismo. Temas
Análisis completo de La casada infiel perteneciente a dicho libro.



3) Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española. Estudio de la obra La casa de Bernarda Alba.  Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima de la obra.
 Estudia trabajando con el texto el personaje de Adela en el transcurso del acto I  en relación a las primeras manifestaciones de rebeldía por parte de la misma.


4 Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española Estudio de la obra La casa de Bernarda Alba. Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima de la obra.
 Acto II:el conflicto de Adela y La Poncia. Concepto de "conflicto" Concepto de antagonista. Se debe delimitar ese fragmento y limitar su análisis al mismo. Se debe manejar con jerarquización  de citas textuales relevantes. ¿Con qué términos alude el personaje de Adela al amor por Pepe el Romano? 


 5) Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española. Estudio de la obra La casa de Bernarda Alba. Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima  de la obra.
 Acto II:  el conflicto entre Adela y Martirio. Protagonista y antagonista. ¿Con qué términos alude el personaje de Adela al amor por Pepe el Romano?
Se debe delimitar el fragmento y analizar el mismo desde el concepto de conflicto. Se debe  jerarquización citas textuales relevantes.

 6) Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española. Estudio de la obra La casa de Bernarda Alba. Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima de la obra.
TEMA: Acto III: concepto de desenlace. Escena final entre Adela y Martirio. Protagonista y antagonista. La revelación de Martirio. La aparición de Bernarda y el final de la obra
¿Cómo interpretas la muerte de Adela? Estudiar la actitud de Bernarda y de Martirio ante la muerte del personaje. 

7) Presentación del autor Mario Delgado Aparaín. Breve reseña biográfica. Ubicación en la literatura uruguaya. Presentación del cuento "Terribles ojos verdes" Entrevista al autor donde el mismo habla de "cuento inconcluso": Personajes , argumento
: Estudia, trabajando con el texto la relación de amor entre Sampedro y la enfermera Guerra. Estudiar específicamente el párrafo donde se resume la historia de amor entre ambos. Estudiar los otros personajes masculinos que actúan como obstáculo en su relación de amor. 
Palabras del autor donde califica al cuento como “inconcluso”: abordaje a la novela Tango del viejo marinero: lectura de capítulos 1 el final de la obra donde se narran la historia de amor de Sampedro y la enfermera Guerra y dicho personaje femenino con el capitán Lander.

 8)   SOLO PARA 4°4 El tópico literario del amor post mortem.

El tópico literario del amor post mortem.
Concepto y repaso de “romances”
Análisis del romance del Conde Niño.
¿Cómo reconoces el tópico literario del amor pos mortem en el romance del Conde Niño? Debes trabajar con el romance
Concepto de soneto.
Análisis del soneto “Amor constante más allá de la muerte”
Estudio del tópico a partir del abordaje a ambos textos y su análisis.


 
9) La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones. Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
Análisis del prólogo. Relaciona el prólogo con el final del tratado VI. (Lázaro comienza a trabajar) y VII Lázaro en la cumbre de su fortuna).

10) La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaro. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones. Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
Tratado I: la infancia de Lázaro. Presentación del personaje. las figuras del padre, padrastro y la madre.

 11)La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones. Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
Estudio del proceso de aprendizaje de Lázaro en el tratado I: desde el  golpe inicial hasta el golpe final. ¿Qué significó el ciego para Lázaro? ¿Por qué lo abandona? Deben estar estudiados ambos golpes del tratado. ¿Con qué citas textuales expresa Lázaro lo que significó el ciego en su vida? 

12)La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones. Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
 Los episodios del jarro de vino y de la longaniza. Comparación entre ambos episodios. Las necesidades de Lázaro. Descripción de cada episodio. El final de cada uno de ellos y el impacto en el personaje. La  evidencia del aprendizaje de Lázaro. 

13)  La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones. Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
  De acuerdo a la  definición de pícaro de Pfandl manejada en clase y analizando los tratados VI y VII se podría discutir el concepto de pícaro en Lázaro? Argumenta. Las definiciones de pícaro se encuentran en el blog presente.

14) Realiza una comparación entre  La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades y Pichis de Martín Lasalt. Trabaja los conceptos de pícaro y pichis en cada época.
 ¿Cómo trabajan ambas novelas el tema del hambre? Puedes tomar el episodio de la longaniza en el tratado I del Lazarillo, el comienzo del tratado II con el deseo de pan de Lázaro y los capítulos 1 y 4 de Pichis. La comparación es meramente personal, se propone conocimiento de los textos, posibilidad de relacionar ambas obras y emitir opinión personal sobre el tema.
Puedes, si leíste la novela completa remitirte a otras capítulos de la misma. 

1 de noviembre de 2019

PREGUNTAS PRUEBA PARCIAL. para ambos 4°año.


PREGUNTAR PARA PREPARAR PARA SEGUNDA PRUEBA PARCIAL
Modalidad: Exposición individual.

Cada alumno debe presentarse con el cuaderno completo, con las preguntas preparadas y realizar su exposición demostrando claridad conceptual y manejo de texto. Como se ha trabajado en el curso el alumno debe abordar el texto con opinión propia,análisis, interpretación y crítica. Se debe utilizar el cuaderno con los registros de cada clase. 

                                                   TEMA: EL AMOR Y LA PASIÓN.

1) Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española. Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima de la obra.
TEMA Estudia trabajando con el texto el personaje de Adela en el transcurso del acto I  en relación a las primeras manifestaciones de rebeldía por parte de la misma.

2 Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española. Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima
TEMA Acto II:el conflicto de Adela y La Poncia. Concepto de "conflicto" Concepto de antagonista. Se debe delimitar ese fragmento y limitar su análisis al mismo. Se debe manejar con jerarquización  de citas textuales relevantes.¿Con qué términos alude el personaje de Adela al amor por Pepe el Romano? 

3) Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española. Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima  de la obra.
TEMA Acto II:  el conflicto entre Adela y Martirio. Protagonista y antagonista.¿Con qué términos alude el personaje de Adela al amor por Pepe el Romano?
Se debe delimitar el fragmento y analizar el mismo desde el concepto de conflicto.. Se debe manejar con jerarquización citas textuales relevantes.

4)Ubica a Federico García Lorca en el panorama de la literatura española. Define el género "drama" Explica título y subtítulo de la obra. Señala estructura de la misma. El clima de la obra.
TEMA: Acto III: concepto de desenlace. Escena final entre Adela y Martirio. Protagonista y antagonista. La revelación de Martirio. La aparición de Bernarda y el final de la obra
¿Cómo interpretas la muerte de Adela? Estudiar la actitud de Bernarda y de Martirio ante la muerte del personaje. 

5) Presentación del autor Mario Delgado Aparaín. Breve reseña biográfica. Ubicación en la literatura uruguaya. Presentación del cuento "Terribles ojos verdes" Entrevista al autor donde el mismo habla de "cuento inconcluso": Personajes , argumento
TEMA: Estudia, trabajando con el texto la relación de amor entre Sampedro y la enfermera Guerra. Estudiar específicamente el párrafo donde se resume la historia de amor entre ambos. Estudiar los otros personajes masculinos que actúan como obstáculo en su relación de amor. 

6  Pregunta solo para 4°4 FALTA LA PROPUESTA. (La realizará la profesora practicante)

7) La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones.Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
TEMA: Análisis del prólogo. Relaciona el prólogo con el final del tratado VI. 

8) La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones.Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
TEMA: Tratado I: la infancia de Lázaro. Presentación del personaje. las figuras del padre, padrastro y la madre.

9) La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones.Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
TEMA.Estudio del proceso de aprendizaje de Lázaro en el tratado I: desde el el golpe inicial hasta el golpe final. ¿Qué significó el ciego para Lázaro? ¿Por qué lo abandona? Deben estar estudiados ambos golpes del tratado.¿Con qué citas textuales expresa Lázaro lo que significó el ciego en su vida? 

10) La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones.Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
TEMA: Los episodios del jarro de vino y de la longaniza. Comparación entre ambos episodios. Las necesidades de Lázaro. descripción de cada episodio. El final de cada uno de ellos y el impacto en el personaje. La  evidencia del aprendizaje de Lázaro. 

11) La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades.
Ubicación de la novela en la literatura española. Concepto de pícaros. El pícaro como ser social y como personaje literario. Diferentes definiciones.Concepto de novela autobiográfica .La voz del narrador y el narratario de la obra.
TEMA:  de acuerdo a la  definición de pícaro de Pfandl manejada en clase y analizando los tratados VI y VII se podría discutir el concepto de pícaro en Lázaro? Argumenta. Las definiciones de pícaro se encuentran en el blog presente.

12) Realiza una comparación entre  La vida de Lazarillo de Tormes: de sus fortunas y adversidades y Pichis de Martín Lasalt. Trabaja los conceptos de pícaro y pichis en cada época.
TEMA:  ¿Cómo trabajan ambas novelas el tema del hambre? Puedes tomar el episodio de la longaniza en el tratado I del Lazarillo, el comienzo del tratado II con el deseo de pan de Lázaro con los capítulos 1 y 4 de Pichis. la comparación es meramente personal, se propone conocimiento de los textos, posibilidad de relacionar ambas obras y emitir opinión personal sobre el tema.
Puedes, si leíste la novela completa remitirte a otras capítulos de la misma. 

SOLO PARA 4°4

13) Concepto de romance y de soneto
Ubicación de los romances en el panorama de la literatura española. Características.
¿Cómo reconoces el tópico literario del amor pos mortem en el romance del Conde Niño? Debes trabajar con el romance. 
Considerando el soneto de Quevedo Amor constante más allá de la muerte ¿en qué frase el autor alude al amor que va más allá de la muerte? ¿Con qué metáforas alude al amor? Relaciona con otros textos trabajados.